El otoño es tiempo de chales sí o sí!! Ha salido el sol, un día precioso y parece que hace calor… pero la verdad es que hace un frío que pela.

Éste finde parece que se presenta igual. Así que aún estás a tiempo de tejer como loca y estrenarlo. Hay que aprovechar esos días de solecito para estirar las piernas, dar un paseo al aire libre o, por qué no, hacer un picnic. Eso sí, bien abrigaditos que engaña!!

Para que las gargantas no se nos enfríen enseguida, traemos hoy la solución perfecta. Un chal con forma de media luna, calado y con una de las novedades de éste invierno. Éste color en concreto, seguro que lo ves como nosotras, muy fácil de combinar.

La diferencia entre los de media luna y los de pico, aparte de la obvia de la forma, es que queda más como una bufanda, más envolvente. Crece a lo largo más que a lo ancho con lo cual, enseguida llegas a tapar lo que necesitas de hombros y de largo también te das una vuelta sin mayor problema.

Con los de pico que pasa al contrario, crece enseguida de ancho y para llegar a darte una vuelta al cuello, tienes que aumentar y aumentar. Así consigues un chal enorme tapándote lo justito.

Pero la verdad es que a nosotras cualquiera de las posibilidades nos encanta. Sólo hay que ver el proyecto adecuado y para qué momento lo elijas. Si tienes un evento más especial, sin duda queda muy elegante de pico. Si lo quieres para el día a día en plan oficina, autobús, aires acondicionados y llevar siempre en el bolso para cuando surja la ocasión…nos decantamos por el de media luna.

Siempre tenemos millones de opciones para tejer a dos agujas, así que lo importante en proyectos como éste, es que entre todas demostremos que el crochet va más allá de los muñecos y alguna cosa más pasada de moda, y que da la casualidad de que puede ser maravilloso.

Es un chal sencillo, vistoso y original tanto por el patrón como por el color degradado que va haciendo el ovillo. Al igual que los triangulares, se empieza por el centro cambiando únicamente la forma de aumentar puntos es lo que le da la forma inusual.

También es muy agradecido de tejer, por muy principiante que seas y poco esfuerzo tienes un resultado muy chulo. Puedes hacerlo simplemente por el placer de disfrutar de cada punto del proceso, que en realidad, eso es lo que cuenta y por eso lo hacemos.

Con un ovillo de Mohair Dream, tienes más que suficiente para un chal así o un poquito más grande.

Es una suave mezcla de mohair, lana y acrílico que forma tejidos con delicados degradados como ves en las fotos.

Ofrece un fino pelo de tacto dulce y agradable, perfecto para abrigar pero al mismo tiempo quedando unas labores muy ligeras.

Buen viernes a todos.