En post anteriores ya habíamos hablado de amigurumis, y hoy le toca el turno a éste simpático payaso hecho a dos agujas. No es que las fotos sean las mejores del mundo, pero como siempre, nos encanta que nos envíen cosas que están tejidas con tanto cariño.

Tiene muchos detalles como los botones en el buzo, la nariz y las cejas… los complementos también tienen su punto, que si te fijas bien, no le falta de nada, reloj, vela en el gorro… la variedad de colores le dan un toque naif que nos gusta mucho.

Los muñecos blanditos y achuchables son adorados por todos los niños porque se pueden abrazar y jugar con ellos hasta quedarse dormidos. Y la verdad, es que los que están hechos con dos agujas lo son mucho más que los de crochet.

Estamos mucho más acostumbrados a ver los amigurumis de ganchillo que estos muñecos, pero la idea no es nada nueva. Seguro que las abuelas querrán hacer uno así, ya que están más acostumbradas al punto y sobre todo en el caso del ganchillo, no dominan tanto lo de tejer en espiral.

Hay muchos más patrones para ganchillo, pero cada técnica tiene sus ventajas claro está.

En ganchillo, empiezas con un anillo mágico y puedes hacer todo el muñeco sin una sola costura, queda más durito y el relleno también más homogéneo. No tienes problemas de que se escape nada por los agujeros. En caso de que sea para bebés, los ojos de seguridad son más convenientes.

Haciéndolos de punto, los dibujos (Jacquard) que hagamos quedan más bonitos, como te hemos dicho antes, quedan más blanditos y les pueden hacer montones de ropas y complementos para ir cambiándoles. También puedes utilizar lanas con pelo, rizadas u otro tipo de fantasías que con el ganchillo son bastante suplicio.

Como con ganchillo, también hay que utilizar una lana más gruesa de lo que normalmente usarías con esas agujas. El relleno hay que distribuirlo muy bien para que no queden bolas en algunas zonas y huecos en otras, para que el muñeco no se deforme.

Combinando punto jersey y punto bobo les pueden hacer un guardarropa bastante completo y si te animas con las agujas circulares o los juegos de doble punta, pueden ser de una pieza.

El muñeco también puedes hacer lo mismo, todo de una pieza o unir delantero y espalda después. Si que tienes que saber ir reduciendo o aumentando para ir dándole forma al cuerpo, por lo demás, seguro que te resulta bastante sencillo.

Si te gusta hacer animales, verás que cambiando un poco la forma de la cabeza o añadiendo cola u orejas según corresponda, incluso el color cambia bastante el resultado.

Son perfectos para aprovechar restos de lanas ya que con dos agujas necesitas menos cantidad de lana que con ganchillo. Y para la ropa y complementos, todavía necesitas menos. Aunque en el caso de los bebés que todo se lo llevan a la boca, es mejor utilizar algodón.

Buen viernes a todos.