Celebramos la fiesta de fin de curso del Colegio Martín de Azpilcueta, vistiendo el patio de lanas de colores y con una bonita poesía.

Los niños de cada curso, desde los pequeños hasta los mayores fueron entrelazando ovillos de lana al mismo tiempo que recitaban una preciosa poesía; una metáfora de la vida, en la que crecemos como personas tejiendo nuestros propios ovillos, con colores y puntos diferentes; la diversidad, la riqueza que nos hace únicos.

Aquí os dejamos la poesía:

Teje que teje… eso es la vida, un ovillo
Tejo un poco cada día… unos días más, otros días menos
Tejo con colores mi vida, pues nadie teje por mí… ni quiero
Tejo y tiro del ovillo, como tiro de la vida para que ese ovillo ruede
Pongo colores, otros cambio de punto… como la vida, voy cambiando
Aprende a tejer… y si te equivocas, cambia de color o de punto
Pero no pares, pues lo importante es tejer, lo importante es vivir
No te plantees como quedará… pues como la vida, es imperfecta
y tejiendo tejiendo me voy durmiendo… para mañana seguir tejiendo
tejiendo mi vida…