La semana pasada hablábamos de un chal irregular y hoy, vamos con un modelo mucho más versátil como es el chal en triangulo o si prefieres, pico de ganchillo.

Cuando te adentras en el mundo tejeril, descubres que hay muchos tipos de tejedoras y casi todas muestran preferencia por tener un determinado tipo de prendas en sus agujas. Pero un chal, es una prenda que tejes por el simple placer de tejer, en modo desconexión.

No tienes que preocuparte de tallas, ni adaptaciones, ni nada. Ya es lo que te quieras complicar la vida con el patrón. Puedes ir tejiendo y saber que en cualquier momento y época del año te va a quedar bien y lo mejor, que siempre le vas a dar uso.

Con la llegada de la primavera, llega también la temporada de bodas. Y para ese momento único, el crochet da un toque de modernidad y delicadeza. Digamos que es una alternativa moderna a lo que es un clásico en ese momento tan especial.

Nunca sabes qué tiempo te va hacer (y menos por el norte) y por eso es la opción ideal para que estés a gusto sin perder la elegancia y el estilo que quieres aportar a ese día tan importante.

Puedes usarlo en todo tipo de ocasiones, pero en este caso más especial, un chal siempre te traerá buenos recuerdos. Cada vez que te lo pongas, recordarás algún momento diferente de ese día.

En este caso, la combinación es un poco diferente a lo que estamos acostumbrados y por eso es aún si cabe más especial. Aunque en las fotos no se ve, va combinado con los zapatos y el ramo perfectamente. Agregando el pequeño prendido de flores a modo de cierre, le ha dado el toque ceremonioso que requiere.

Con ese sencillo toque de originalidad, cambia totalmente y que mucho más llamativo y original. Y si lo has tejido tú misma, es mucho más bonito y significativo para ti.

Éste modelo es un poco más corto en relación a los que estamos acostumbradas a ver, pero resulta perfecto sin ser excesivo y tapar más de lo necesario.

Buen miércoles a todos